Siempre he dicho que si fuera yo rico, haría lo que hago derivado de mí trabajo, completamente gratis. Y es que es hermosísimo trabajar con temas de patrimonio cultural; el estado de Hidalgo, México es verdaderamente muy rico en manifestaciones culturales, bellezas naturales e historia de las cuales no se cansa uno de enaltecer.

Ahora tuve oportunidad de asistir a la XXVII Feria Gastronómica del Valle del Mezquital en la cabecera municipal de Santiago de Anaya, Hidalgo, México, que yo creo, es única por la variedad de platillos que se presentan entre los que destacan, –aprovechándose de la flora y fauna endémica-, platos que van desde gualumbos con escamoles, nopales en caracol, chicharas de encino, fríjol quebrado con hoja de aguacate, tamales de chiniquil con flor de sábila, y otros más exóticos como la ardilla horneada, cascabel asado, armadillo al ximbó, es decir en penca de maguey, y otras delicias que hacen del evento una fiesta magna, insuperable y única a todas luces. En esta ocasión hubo diversos premios a los competidores que en general son mujeres, señoras que aprovechan los recursos naturales del Valle del Mezquital para alimentar a sus familias. En la vigésimo séptima muestra alimentaría de la región ocupó el tercer lugar la señora Jovita Hernández con su plato denominado “Conejo apiñonado en escamol”, por lo que ganó un juego de sartenes, en segundo lugar quedó la señora Victoria Méndez con su Ximbó (xi igual a pollo, bó igual a penca de maguey en ñañhú) por lo que ganó un refrigerador; en tanto el primer lugar fue para la señora Julia Hernández Ángeles de quien los diferentes jueces dijeron que su plato “Nopal relleno con escamoles y flor de garambullo”, fue merecedor del sitio de honor por lo que se llevó una televisión de 29 pulgadas.La muestra singular contó con platillos inconcebibles como el zorrillo en adobo, la ardilla en ximbó, los xamúes, cocomixcle, tlacuache, tejon y una variedad indescriptible de insectos y plantas como las calabazas, nopales, quelites y otros. En todo esto hay imaginación, creatividad y gusto por innovar y desde luego la intención de deleitar al paladar del más exigente, si bien es cierto que dentro de estos sincretismos se puede encontrar por ejemplo pizzas de escamoles. Hay gustos para todos y son muy válidos.

La feria dura ocho días y tiene muchas otras actividades artístico-culturales entre las que destacan ballets y otros cuadros. Por lo pronto el día siete de abril habrá el concurso de curados de pulque y el día ocho el concurso de postres entre los que no puede faltar el agua de xoconostle y la gelatina de nopal. Nadie debe perderse estos ejemplos de patrimonio cultural intangible que forman parte de nuestra identidad como mexicanos. Bien por los de la idea.